A los nueve años recibi mi primer diario de vida, desde ese momento comenze a escribir pequeñas historias.
Hoy tengo veintitres años y lo sigo haciendo...
No es facil...a veces me corre una lagrima y se corre la tinta...
Mi vida la debo escribir...a veces asusta, trae lagrimas, alegrias... aclaras los sentimientos que vuelan vagabundos y llegan con un sentido a aquel papel, que luego es olvidado en algún cuaderno viejo o en algún blog que dejas olvidado ... Luego lees...te leen y descubres que sirve dejar ecritos como huella de lo que has vivido, cada momento, cada lagrima, cada suspiro, cada nueva etapa... Escritos por la simple necesidad de escribir...